La psicología feminista es un enfoque terapéutico que cuestiona las limitaciones de la psicología tradicional cuando esta ignora cómo el género, el poder y las desigualdades sociales influyen en la vida emocional. Desde esta perspectiva, se entiende que muchos malestares no son fallos personales sino respuestas comprensibles a contextos que exigen, limitan o violentan de forma desigual.
Como psicóloga feminista Eva Vázquez trabaja desde la convicción de que lo personal es también social y relacional. Las expectativas impuestas sobre cómo “deberíamos ser”, sentir o vincularnos influyen profundamente en la autoestima, el cuerpo, el deseo y las relaciones.
Ansiedad, culpa, autoexigencia, dependencia emocional o conflictos de pareja no pueden abordarse de forma aislada si no se tiene en cuenta este entramado.
La terapia con perspectiva de género ofrece un espacio seguro donde estas experiencias pueden ser nombradas sin juicio. No se trata de culpar al entorno ni de negar la responsabilidad personal sino de comprender cómo las estructuras sociales han impactado en tu historia para poder transformarlas desde una posición más consciente y libre.
Este enfoque es especialmente valioso para mujeres, personas LGBTIQ+ y también para hombres que desean cuestionar los modelos tradicionales de masculinidad y su impacto en el bienestar emocional. La psicología feminista no excluye, amplía la mirada para acompañar procesos de cambio más profundos, sostenibles y respetuosos con la diversidad de
experiencias.
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